¿En qué momento decides volver a abrirte al amor?
Hablo del amor en su forma más amplia: el vínculo, la cercanía, la ternura, la posibilidad de dejar que alguien entre y también de salir al encuentro. No es el amor de pareja, aunque también puede serlo, es el amor a la vida, a ti, a los amigos, a la naturaleza… Lo importante, es abrirnos al amor. Con los años, algo cambia: elegimos mejor, cuidamos nuestros espacios y valoramos la calma. Ahí aparece un punto importante: esa protección puede transformarse en distancia si se vuelve permanente.
El amor en cualquiera de sus formas necesita algo esencial: disponibilidad.
Disponibilidad para escuchar con atención, para dejarse sorprender, para volver a confiar desde la experiencia. Abrirte al amor en esta etapa es elegir desde otro lugar.
Un lugar donde ya sabes lo que duele, lo que sí quieres y lo que hoy eliges sostener.
El amor aquí acompaña. Suma. Se reconoce.
A veces llega en una conversación que se alarga.
En una amistad que se vuelve cercana.
En una reconciliación que encuentra su momento y transforma vidas.
En un gesto de cuidado que aparece con precisión.
Y también en la relación más importante de todas: la que tienes contigo.
Esa forma de amor madura con los años: tratarte con respeto, hablarte mejor, elegirte con claridad. Aceptar los cambios, vivir a tu lado y de tu lado.
Abrirte al amor es permitir que algo nuevo tenga espacio, con criterio, conciencia y con intención. También con creatividad, asombro, curiosidad e ilusión.
Y cuando el amor encuentra lugar en ti, en la forma que sea, la vida se vuelve más alegre y significativa.
Soy Concha León Portilla. En Enlace50 seguimos abriendo espacios para aprender a vivir mejor los años que tenemos por delante.
Gracias por ser parte de nuestra comunidad.
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