Por: Verónica Porte Petit / Experta en educación financiera
La importancia de la salud integral, incluye la salud patrimonial y financiera, factores esenciales para mejorar la calidad de vida y asegurar un envejecimiento más seguro y tranquilo. La educación financiera no depende del nivel de ingresos, sino de la forma en que se administra, gasta y genera el dinero.
Diferencias generacionales en la percepción financiera
Se analizan las actitudes hacia el ahorro y la preparación para el retiro desde una perspectiva generacional:
- Jóvenes: Tienen una visión idealizada sobre la vejez, imaginando viajes y disfrute, pero no siempre toman acciones financieras concretas para asegurar ese futuro.
- Adultos en edad media: Comienzan a sentir la cercanía del retiro y la necesidad urgente de prepararse, aunque muchas veces sus preocupaciones diarias dificultan la planificación.
- Adultos mayores: Muchos enfrentan la realidad de no contar con suficientes recursos, dependiendo de sus hijos o teniendo que seguir trabajando. Existe un porcentaje considerable que no tiene salud financiera suficiente, lo que genera estrés físico y emocional.
Una encuesta de CONDUSEF de 2023 muestra que alrededor del 30% de los adultos mayores tienen una salud financiera baja, con síntomas de estrés financiero como ansiedad, frustración, y problemas físicos como gastritis y dolores de cabeza. Este estrés financiero afecta la calidad de vida y refuerza la necesidad de fortalecer competencias económicas y financieras.
La educación financiera ha crecido en México en los últimos 20 años, aunque aún no está integrada formalmente en el currículo escolar. Sin embargo, existen recursos gratuitos en instituciones financieras, la CONDUSEF, asociaciones bancarias, y programas de educación financiera en línea o presenciales.
Recomendaciones clave para prepararse financieramente
- Proponer un ahorro como prioridad: No verlo como un lujo sino como una necesidad para el bienestar futuro.
- Ahorro hormiga: Guardar pequeñas cantidades consistentemente puede tener un impacto positivo significativo.
- Inversiones: Los adultos mayores tienen baja participación en inversiones, pero esta es una forma de hacer crecer su dinero y protegerlo contra la inflación.
- Planeación realista del retiro: Usar calculadoras para estimar los gastos en la vejez y establecer metas claras.
- Diversificar fuentes de ingresos: Aprovechar talentos como la artesanía, venta de productos caseros, administración del tiempo, o bienes raíces para generar ingresos adicionales.
Es muy importante:
- Llevar un presupuesto,
- Controlar ingresos y egresos,
- Cumplir con los pagos en tiempo y forma para evitar intereses excesivos,
- Planificar también gastos anuales como predial o tenencias para evitar sorpresas financieras.
Estos hábitos mejoran la estabilidad y la seguridad financiera.
Es importante contar con seguros que protejan frente a accidentes, enfermedades o contingencias. Aunque no siempre se pueda cubrir el 100% del riesgo, una protección parcial reduce el impacto financiero. También se aconseja tener el testamento actualizado para evitar conflictos familiares y proteger el patrimonio, lo cual es vital para mantener la integración familiar y dejar un legado ordenado.
Se resalta la dificultad que tienen muchos adultos mayores para “achicarse” en sus gastos y adaptarse a un nuevo estilo de vida cuando los hijos ya no viven en casa. Esto puede generar gastos innecesarios o excesivos, incluso en servicios o membresías que ya no utilizan, afectando su salud financiera. Es fundamental aprender a diferenciar entre nivel de vida y calidad de vida y poner límites claros en la ayuda a los hijos adultos para preservar la autonomía financiera propia.
Protección contra fraudes y estafas
Ante el aumento de fraudes financieros, es crucial estar informados y prevenir:
- No compartir datos personales ni bancarios a desconocidos
- Evitar aceptar ayuda de extraños en cajeros automáticos
- Instalar aplicaciones contra llamadas de extorsión
- Confirmar directamente con las instituciones financieras cualquier mensaje sospechoso
- Crear redes de apoyo con familiares cercanos para protegerse
Esta conciencia protege tanto el dinero como la tranquilidad.
Pilares de la salud financiera
- Manejo de liquidez: Capacidad de cubrir necesidades diarias con recursos inmediatos.
- Capacidad para afrontar emergencias: Ahorro, inversión y seguros que permitan cubrir imprevistos sin desestabilizar las finanzas.
- Metas y planeación financiera: Establecer objetivos claros para dirigir el esfuerzo económico a largo plazo, evitando dispersar recursos.
- Control financiero: Llevar un registro ordenado y actualizado de gastos e ingresos, lo que aporta seguridad y confianza.
Estos pilares forman la base para una situación financiera saludable.
Modelo «ROSA» de salud financiera
Se propone un acrónimo para facilitar el manejo y recuerdo de conceptos clave:
- R: Resiliencia ante imprevistos con ahorro y planes de emergencia.
- O: Oportunidades para maximizar recursos mediante inversiones y estrategias financieras.
- S: Seguridad financiera que brinda confianza y autonomía.
- A: Administración consciente y disciplinada del dinero y gastos.
Este modelo es una guía práctica para fortalecer la economía personal.
Se recomienda la utilización eficaz de beneficios para adultos mayores, como:
- La tarjeta INAPAM para descuentos en medicamentos y servicios,
- Descuentos en pago de servicios como agua y predial,
- La tarjeta del Bienestar, siempre manteniendo la autonomía y evitando condicionamientos en la recepción de estos apoyos.
Utilizar estos recursos puede representar un ahorro significativo.
- No se dejen vencer por la preocupación, sino tomar acción.
- Creen una red de apoyo confiable.
- Revisen la situación financiera personal y detecten fortalezas y debilidades.
- Fijen metas reales y alcanzables, avanzando paso a paso.
- Celebren cualquier progreso, por pequeño que sea, para mantener la motivación.
Las finanzas personales son un proceso continuo, no soluciones instantáneas, y el cambio positivo se logra con constancia y educación.


