Hay días en que aparentemente no pasa nada grave y, sin embargo, el cuerpo se comporta como si algo estuviera a punto de suceder. Nos despertamos cansados, dormimos con un ojo abierto, nos sobresaltamos por cualquier cosa, tenemos la mandíbula apretada, el estómago revuelto, el corazón acelerado o una sensación difícil de…