Por: Kitimbwa Lukangakye
¿Qué sentido tiene mi vida hoy?
No se trata solo de buscar placer o poder, sino de construir un rumbo con propósito y significado, algo que motive y mueva. Víctor Frankl aporta la idea central de que el ser humano busca crear un sentido en la vida, ya sea encontrándolo o inventándolo, adaptándolo a la realidad personal.
Este sentido es vital para no quedarse estancado en el dolor o en la pérdida, ya que, por ejemplo, la muerte de un ser querido puede parecer sin sentido, pero es responsabilidad del individuo descubrir o crear un sentido para continuar con la vida. El sentido también cambia a lo largo de la vida y en la tercera edad, un componente esencial puede ser el legado que dejamos, lo que une a generaciones y da continuidad a la vida a través de nuestros actos y valores.
Un tema recurrente es la necesidad de los vínculos significativos, pues la vida tiene sentido cuando estamos conectados con otros: familia, amigos, comunidad.
La separación y el individualismo son contrarios a nuestra naturaleza humana, que es ser parte de la «manada» o comunidad. La soledad y la desvinculación pueden conducir al vacío existencial y a la depresión, mientras que cuidar nuestras relaciones y mantenernos conectados es fundamental para el bienestar emocional y espiritual.
Etimología y significado profundo de palabras
Veamos cómo el entendimiento profundo de las palabras nos ayuda a entendernos mejor a nosotros mismos y a nuestra cultura. Por ejemplo:
- Maldición proviene de «maldecir» o hablar mal, mientras que bendición implica hablar bien.
- Abrazo es una palabra compuesta por «sin brazo», implicando el contacto sin barreras.
- Compañero viene de «compartir el pan», reflejando la esencia de la amistad y la convivencia.
Estas raíces muestran cómo el lenguaje refleja nuestra necesidad de unión, amor y comunidad.
Valores fundamentales para la tercera etapa de la vida
Valores esenciales para tener sentido y calidad en esta fase:
- Amor: No solo enamoramiento pasajero, sino amor maduro y decidido que implica cuidado, protección y entrega. El amor se relaciona con la palabra amamantar, simbolizando dar vida, alimento y apoyo constante.
- Comunicación: La importancia de hablar, compartir, expresar sentimientos y desahogarse para evitar que el silencio se vuelva adicción al sufrimiento. El diálogo es vital para las relaciones humanas.
- Tacto y contacto físico: Más allá del sexo, el contacto humano, tocar y ser tocado es esencial para el bienestar. El abrazo es una manifestación de amor y conexión que ayuda a sostener emocionalmente a las personas.
Estos valores ayudan a mantenernos unidos y previenen el aislamiento, que es uno de los mayores peligros para la salud mental en la vejez.
La naturaleza de ser parte de un todo: Ubuntu y la manada
El concepto africano de Ubuntu es mencionado como una filosofía que enfatiza que “si tú no eres, yo no soy”. Se habla de la casa como un espacio compartido y de la importancia de la convivencia. La idea central es que la identidad se construye en relación con los demás, y perder esta relación significa perder el sentido de la vida.
La metáfora de la manada, el mar y las olas resalta cómo cada individuo es parte de un conjunto más grande. Se recuerda que la ola sola se evapora, pero unida a otras olas permanece sólida; lo mismo pasa con las personas, que necesitan estar vinculadas para sostenerse.
Propuesta de acciones para fortalecer los vínculos
Para combatir la desvinculación tenemos acciones prácticas como:
- Buscar compañeros para actividades sencillas, como tomar un café o ir a bailar.
- Organizar encuentros y fiestas que fomenten la convivencia.
- Incluirse en actividades grupales, como bailes para personas de la tercera edad.
- Aceptar que a veces solo se necesita hablar, incluso de cosas triviales, para mantener el contacto humano.
Estas herramientas cotidianas son importantes para prevenir la depresión y la sensación de vacío.
Los años me han enseñado:
- Las diferencias entre personas son valiosas y enriquecen, siempre que se enfoquen en unir y multiplicar, no en dividir.
- Los años enseñan la importancia de transformar las dificultades, dolor o fracasos en aprendizajes, usando la metáfora de convertir la “basura” en “abono”.
- Se necesita y se valora el apoyo de otros: “soy porque tú me ayudaste”, resaltando la interdependencia humana.
- La sabiduría no solo es apego a la edad sino a la capacidad de ver más allá del individualismo para buscar el bien común.
- Tengamos una conciencia de comunidad que trascienda diferencias políticas y personales en favor del país y la sociedad.
El mensaje central es una invitación a la unión, a entender que somos parte de un todo y que esta conciencia da sentido y dirección a la vida. La verdadera sabiduría está en trabajar por el bien común, dejando atrás disputas y egoísmos.
La idea de vivir con sentido implica vivir conectado, amando, comunicando y tocando a los otros desde la autenticidad y el respeto. Este será el legado que dé paz al final de la vida.


