Por: Dr. Mario Pérez Puente / Especialista en biofísica
Mario Pérez Puente, especialista en medicina alternativa y complementaria, nos ofrece una visión profunda y práctica sobre cómo diferentes técnicas y enfoques pueden ayudar a mantener la salud física, mental y espiritual en la edad adulta, especialmente a partir de los 60 años. Su propuesta subraya que estas prácticas no deben reemplazar la medicina convencional, sino complementarla para lograr un bienestar integral.
Definición y principios de la biofísica aplicada a la salud
La biofísica, es el estudio de los procesos físicos y químicos del cuerpo humano, incluyendo cómo el organismo procesa los alimentos, la respiración y las reacciones internas. Comprender estos procesos es crucial para intervenir correctamente en los desequilibrios del cuerpo.
No existen enfermedades en sí mismas, sino modificaciones que realiza el cuerpo para protegerse de las reacciones adrenérgicas provocadas por emociones negativas como el estrés, temor e ira. Estas reacciones tienen un impacto físico real, que se refleja en los órganos y sistemas.
La tristeza, la ira y el temor pueden alterar el balance interno del organismo y, por tanto, influir en la aparición o persistencia de enfermedades:
- Tristeza: Su función es ayudar a soltar apegos emocionales. Cuando se mantiene equilibrada, contribuye a procesar pérdidas o cambios de vida.
- Ira: No es mala si se usa para establecer límites y protegerse de agresiones externas o internas.
- Temor: Sirve para la autoprotección al ayudar a establecer precauciones.
El problema surge cuando estas emociones se vuelven dominantes o persistentes, generando desequilibrios fisiológicos. Por ejemplo, la biofísica señala que cuando una persona está enojada respira de forma entrecortada, disminuyendo la oxigenación y alterando el metabolismo, lo que podría llevar a la degradación muscular (sarcopenia en adultos mayores). Por otro lado, la tristeza prolongada afecta la digestión y el metabolismo de las grasas, provocando problemas de peso y acumulación de toxinas.
Un diagnóstico interesante que propone la biofísica es que los dolores o malestares se ubican en diferentes regiones del cuerpo según la fuente emocional:
- Dolor o malestar en el lado derecho del cuerpo indica conflictos con figuras masculinas.
- Dolor en el lado izquierdo está vinculado a conflictos con figuras femeninas.
Además, la localización del dolor en relación con el diafragma ayuda a discernir si la persona siente que ha perdido valor ante otros o si otros no la valoran.
Este enfoque permite que la persona reflexione sobre sus emociones subyacentes y cómo estas inciden en su bienestar físico.
La relación entre la salud intestinal y las emociones:
- Las emociones negativas como la tristeza y preocupación relajan los músculos intestinales, provocando una defecación lenta o incompleta.
- La ira y el enojo producen espasmos musculares, que pueden causar estreñimiento crónico y acumulación de toxinas.
Estas toxinas pueden fermentarse y producir calor y fermentación, afectando órganos como el páncreas, la piel y las articulaciones, manifestándose en enfermedades como la diabetes, artritis y dermatitis.
Evaluar la frecuencia y calidad de la defecación es clave para conocer el estado emocional y físico del organismo:
- Lo ideal es defecar tantas veces al día como comidas se han ingerido (generalmente tres).
- La forma del excremento debe ser compacta y uniforme, sin fragmentación ni diarrea.
- Otros indicadores son el gasto de papel higiénico y residuos en el inodoro.
Transformar las emociones negativas para una mejor salud
La biofísica médica propone trabajar activamente para que las emociones negativas no se perpetúen ni generen enfermedades. Algunas recomendaciones para lograrlo incluyen:
- Cambiar el juicio por la observación: en lugar de decir «esto no debería ser así», aceptar la realidad y observarla objetivamente para reducir el conflicto interno.
- Sustituir la culpa por conciencia y aprendizaje.
- Reemplazar el temor por amor y confianza, reconociendo que preocuparnos excesivamente atrae aquello que queremos evitar.
«El mejor regalo que podemos dar a nuestros hijos y nietos es no pensar en ellos ni un segundo», cuando ese pensamiento está cargado de miedo o ansiedad, pues solo atrae energías negativas y enfermedades.
Cinco leyes antibiológicas de la biofísica
Estas leyes explican cómo nuestros pensamientos y emociones afectan nuestra realidad:
- Lo que te choca, te checa: Lo que más molesta o enfada es justamente lo que más atraemos a nuestra vida.
- A lo que te resistes, persistirá: Cuanto más luchamos contra algo, más permanece.
- Aquello que condenas, te condenará: Cuando juzgamos a otros, esa misma condena nos afecta.
- Algún día te convertirás en quien juzgas: Lo que criticamos en otros puede manifestarse en nosotros.
- Lo que más temes es lo que más atraes a tu vida: El temor atrae experiencias que tememos.
Herramientas prácticas para la autogestión emocional y la salud
Apliquemos el conocimiento de la biofísica en la vida cotidiana:
- Tomar conciencia de las emociones y su impacto: Identificando cuándo uno está preocupado, enojado o triste y observando las consecuencias corporales de estas emociones.
- La lectura transformadora: Libros como Los cuatro acuerdos de Miguel Ruiz ayudan a cambiar creencias limitantes y mejorar el manejo emocional.
- No tomar las cosas personalmente: Despersonalizar las actitudes negativas de otros, usando técnicas como “quitar tiempo” a la persona problematica, reduciendo su magnitud mental y desarrollando compasión.
- Practicar la paz interior: En vez de meditar con dogmas, se propone simplemente “estar en paz”, concentrándose en la respiración y aprendiendo a controlar el diálogo interno para disminuir el estrés y la reactividad emocional.
- Cambiar el enfoque mental de los problemas físicos: Por ejemplo, en caso del dolor de rodilla que se asocia a conflictos emocionales, cambiar la idea de que uno debe ser valorado para sentirse bien, y en cambio ver la acción positiva de ayudar a los demás como un beneficio propio, sin esperar reconocimiento.
El equilibrio emocional es esencial para evitar las alteraciones fisiológicas que derivan en enfermedades.
Es común en los adultos mayores desarrollar sabiduría, paciencia y compasión, atributos que favorecen una longevidad saludable y plena. En contraste, quien vive enojado, preocupado o quejumbroso, tiende a tener una vejez con más complicaciones y enfermedad.
Integremos estas herramientas como un estilo de vida, complementando el cuidado médico convencional para lograr una calidad de vida óptima desde la dimensión física, emocional y espiritual.
Este enfoque de la biofísica, combinado con medicina complementaria como acupuntura, biomagnetismo y técnicas emocionales, ofrece un camino para que la persona mayor encare sus procesos de salud con mayor autonomía, conciencia y bienestar integral.


