diciembre 25, 2024 Enlace50

Una nueva cultura de la longevidad sin estereotipos

Por: Flora Proverbio, experta en el talento senior y economía plateada.

¿Qué te han enseñado los años?

Que soy como soy y hay muchas situaciones que no las voy a poder cambiar, que muchas situaciones para que cambien requerirían que yo actuara o pensara de otra forma. Antes me frustraba y muchas veces iba contra mi naturaleza de alguna manera, tratando de hacer lo que socialmente creía que estaba bien o tratando de imitar a alguien que tal vez yo admiraba. Ahora me doy cuenta que lo que voy a poder es más lo que tiene que ver con mi personalidad y mi forma de actuar y que lo que puedo puedo y lo que no puedo ni modo. Me estoy dando cuenta que desarrolle esa habilidad, es una habilidad que requiere valentía y que también requiere madurez y tiempo.

Dicen que el conocimiento lo puedes adquirir pero que para la sabiduría no hay atajos y eso es precisamente lo que nos dan los años.

Es esa mirada un poco más lejana tal vez de una forma de ser nuestra que no nos ha funcionado y que nos abre a nuevas oportunidades. Es darte cuenta de cómo voy a usar lo que tengo hacia delante. Cada vez tenemos más la conciencia de la finitud y debemos sentarnos a decidir qué queremos con lo que hay. Con las habilidades que no tengo no puedo hacer nada, con lo que soy, con lo que tengo, con lo que hay, con mi presente y con mi situación qué es lo mejor que puedo hacer. Por ahí uno se mide en una variable con la gente que lo logró y es injusto.

¿Por qué gusta el tema de la tercera etapa de la vida?

Llegué a este tema un poco egoístamente digamos, yo trabajaba mucho en tendencia futuras, en escenarios futuros y empecé a ver que el tema del envejecimiento poblacional era un tema que en todos los reportes globales empezaba a aparecer más, al mismo tiempo yo estaba cumpliendo 50 y al mismo tiempo mi papá que ya era viejo empezaba a tener muchos problemas de salud y yo me empezaba a enfrentar con que la ciudad no estaba preparada para los viejos, la gente no tenía paciencia para escuchar a los viejos. El tema se me manifestó por muchos lugares y ahí yo dije esto es un temazo. Tengo 54 años y quiero que el tiempo por delante el mundo tenga la mayor cantidad de oportunidades y menos prejuicios para con los viejos porque yo estoy entrando ahí, ya soy una mujer madura y dentro de poco soy una mujer vieja y quiero que el mundo sea mejor para todos.

Me parece que hay que planear y definir que es plenitud, estar atentos con estos nuevos estereotipos que empiezan a surgir. Antes teníamos viejos y viejas invisibilizados y ahora aparecen un montón de viejos en los medios, tienes el de 80 años que corrió la maratón, una mujer de 60 años que ganó un concurso de belleza, muy bien ella que se animó y rompió estereotipos. La mujer de 60 está super flaca, no tiene una cana, toda con tratamientos y no tiene una arruga. El nuevo prejuicio de cómo es el envejecer bien, esta nueva plenitud que a veces genera ansiedad porque es muy difícil llegar así. Hay que planear de manera real cómo va a ser esa plenitud, cómo ir incorporando los cambios y tratando de ser feliz a medida que suceden. Los estereotipos edadista están ahí, puedes ser vieja pero tienes que parecer joven y esa es una tragedia. Es imposible porque el reloj no le va para atrás a nadie.

Dinos qué es la economía plateada y en qué estás trabajando

La economía plateada es el movimiento económico que se genera a partir de que la población del mundo envejece. Las personas mayores son un porcentaje cada vez más grande porque a su vez nacen menos bebés y eso tiene muchísimas implicaciones, por ejemplo, la industria de los cuidados va a generar muchísimos trabajos, desarrollos e innovaciones tecnológicas. También muchas industrias se reconfiguran, por ejemplo, en Japón hace muchos años ya que se venden más pañales para adultos que pañales para bebés. Se reconfiguran categorías pero también pasa que las personas de más de 50 no solo compramos y no solo somos personas para hacer cuidadas, también trabajamos y ponemos nuestras propias empresas porque es difícil conseguir trabajo, también somos motores de economía, generamos dinero, contratamos personas y generamos empleo. Cuanto más tiempo yo puedo ganar dinero menos tiempo el sistema me tiene que mantener. A todo eso se le llama economía plateada, también a todo el movimiento a partir de eso.

Islas Canarias hace un par de años decidió cambiar toda su estrategia de turismo y convertirse en un destino Silver, en Europa hace mucho frío en invierno y la gente del norte baja a lugares del sur, entonces implementaron servicios de salud, pusieron rampas en todos lados y más. También ha avanzado muchísimo el diseño tanto de casas como de toda la parte ergonómica, sillas y utensilios. El wellness también es otra industria que para las personas mayores ha evolucionado mucho.

Leí una nota en el New York Times que decía el Full Body Scan o sea escanear todo el cuerpo periódicamente es como el nuevo símbolo de status, el tener acceso y decidir todos los años yo me escaneo para ver qué tengo y prevenir. Hay muchos productos y servicios que me ayudan a mantener mi longevidad.

La tecnología está acercando también a las personas mayores, ser viejo está de moda.

Necesitamos que las personas de más de 50 puedan seguir trabajando porque nos conviene a todos. Seamos diversos, incluyamos a las personas mayores. Todo eso trae diferentes desafíos y oportunidades como la convivencia entre generaciones.

No alcanza solamente con contratar talento senior, sino que después hay que gestionar estas diferencias, en el tema de la comunicación las personas de nuestra edad estamos más acostumbradas a hablar, a encadenar ideas más largas y profundas porque crecimos viendo películas, leyendo libros largos y tenemos un ritmo para hablar, no es ni mejor ni peor. A veces al comunicarse surgen desconexiones en donde unos asumen que los otros son irrespetuosos y los jóvenes asumen que los más grandes son aburridos y no entienden nada porque hablan un montón y en realidad es entender que cada uno se comunica diferente. Yo con las empresas hago diferentes cosas, desde charlas con todo el equipo hasta workshops en donde identificamos dentro de la empresa cuáles son los sesgos edadista que hay y las situaciones que surgen a partir de esto.

Tengo también muchas cosas que tienen que ver con ayudar a las personas a jubilarse, hacemos unos tests que se llaman Arrancando la próxima etapa con ilusión, en donde se trabaja todo lo que es salud física y emocional, la gestión patrimonial y proyecto de vida. Cuando dejas de trabajar se te desestructuran los horarios, los vínculos a los que estabas acostumbrado y hay que estar listos para ese salto.

Muchas veces las empresas dicen, bueno, vino una tecnología nueva entonces hecho a todos los de más de 40 y contrato a gente joven que ya sepa esa tecnología, lo cual puede ser pero a veces no es la mejor forma porque tal vez en el hecho de echar a todos los más grandes se pierde mucho conocimiento y tal vez el mismo esfuerzo y mucho menos inversión económica te llevaría enseñarle a esas personas la nueva tecnología. La pandemia mostró que los más grandes fuimos los que más rápido nos adaptamos a estar encerrados trabajando. Hay cambios generacionales que tienen que ver con el mundo del trabajo y de esto se trata también el gestionar o incorporar la perspectiva de edad. Los que tenemos más de 50 crecimos aprendiendo a trabajar o viviendo en un mundo más horizontal, estaban los jefes y los de abajo, lo que el jefe decía el de abajo lo repetía no cuestionaba y ahora se trabaja más en células, en equipos.

¿Cuáles serían los puntos que tú ves esenciales para crear esa cultura?

Yo trabajo freelance porque me pasó exactamente todo esto, pero me di cuenta mucho después. Vino una nueva tecnología y la empresa decidió echar a todos. Cuando empecé a tener entrevistas me di cuenta que si bien yo estaba super capacitada la edad era un tema que incomodaba a la gente que me entrevistaba y si el mundo hubiese sido menos edadista tal vez hoy seguiría trabajando en una empresa y cobrando un sueldo con los beneficios correspondientes y no trabajando por mi cuenta, aunque el camino después estuvo bueno. Me parece que el seguir  participando del mundo no debe ser una lucha, parece que a medida que pasan los años el no ir desapareciendo de los espacios sociales requiere mucha resistencia, de un espíritu muy rebelde para decir no a mí no me van a invisibilizar y hay que pelearlo definitivamente. Tal vez llegue un momento en que ya no sea necesario.

La longevidad, el envejecimiento de la población ya es macrotendencia. Una de cada dos personas en el mundo es edadista y eso es un dato terrible que proporciona la Organización Mundial de la Salud y tenemos que estar hablando de esto en estos programas para crear esa cultura y que la gente aprenda a hablar diferente, no se trata nada más de parecer joven.

Hay que tratar de encontrar la manera de estar ilusionados con lo que está por venir, sea chiquito o sea grande. Hay que trabajar para nunca dejar de sentir ilusión. 

 

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